Gonzalo Duque-Escobar *
Sobre el eje cordillerano al norte de Tolima, en
jurisdicción de Herveo aparece Cerro Bravo, una reciente estructura del
segmento volcánico más septentrional de los Andes sudamericanos, con 4000
metros de altitud y cuya edad se remonta a tan solo unos cincuenta mil años,
según Ingeominas, lo que también se infiere, entre otros elementos que lo
diferencian del edificio volcánico del Ruiz, por la presencia de lavas más
recientes a juzgar por la morfología fresca de las estructuras petrificadas,
anunciando que no fueron afectadas por los procesos erosivos del modelado de
los hielos en la última glaciación, cuando estos cubrieron cerca de 800
kilómetros del Complejo Volcánico Ruiz-Tolima.
Aunque no existen registros históricos (anotaciones), los
investigadores le han asignado a este estrato-volcán erupciones explosivas de
características similares a las del Vesubio ocurrida en el año 79 de nuestra
era y narrada por Plinio el joven- en la que se destruyen Pompeya y Herculano-
cuyas fechas estimadas por radiocarbono con errores de entre 150 y 75 años, son
de los años 1720, 1330, 1050 y 750. Las evidencias de estas erupciones
violentas, que parecen sucederse cada cuatro siglos y de los cuales Cerro Bravo
lleva unos tres en reposo, son varios de los estratos que conforman las capas
de nuestros suelos sobre la geografía circundante de Cerro Bravo, dispersos
sobre un radio que supera ampliamente las decenas de kilómetros medidos a
partir del Cráter.
Aunque las erupciones del Ruiz y del Cerro Bravo tienen en
común un carácter explosivo, mientras las del Ruiz han sido de nivel moderado
bajo con presencia de columna eruptiva preferiblemente vertical sostenida
(salvo la de 1845), las de Cerro Bravo ya mencionadas han mostrado un nivel
moderado alto y con un mayor nivel de dispersión, lo que se explica por lavas
más viscosas propiciando columnas eruptivas de colapso. En ambos casos, las
manifestaciones violentas se acompañan de grandes volúmenes de gas volcánico y
ceniza, con fragmentos de pómez cuya expulsión a gran velocidad y temperatura
forma las citadas columnas eruptivas, de las cuales pueden surgir riadas
gaso-piroclásticas a alta temperatura, acompañadas de tormentas eléctricas y de
lluvias torrenciales generadoras de flujos de lodo, así Cerro Bravo no tenga
glaciares.
La imagen que ilustra esta nota es el mapa con una de las
amenazas potenciales de Cerro Bravo, el de las nubes ardientes, juiciosamente
elaborado por los científicos del Observatorio Vulcanológico de Manizales
adscrito al Ingeominas, entidad que
también ha establecido centros similares para la vigilancia de los segmentos
volcánicos vecinos al Huila y al Galeras, donde igualmente existen varios
sistemas activos y comunidades vulnerables habitando sus territorios, que por
estar en riesgo deben aplicar la información de dichos mapas en el ordenamiento
territorial, y la del monitoreo volcánico en la administración de las
eventuales crisis eruptivas, dado que ambas actividades las viene abordando
esta prestigiosa Institución, así la mayoría de los volcanes estén en reposo
temporal, como ocurre con Cerro Bravo. Solo que dado el período típico y la
incertidumbre en su estimación, habrá que tomar en serio esta amenaza.
De conformidad con el mapa y la información suministrada
para el mismo, entre las amenazas volcánicas de Cerro Bravo, habrá que
contemplar, además de caída de ceniza volcánica, flujos de lodo por los ríos
Aguacatal afluente del Gualí y por el río Perrillo afluente del Guarinó,
llegando con pocos metros de espesor hasta el Magdalena; además de los flujos
piroclásticos que podrían superar los 10 kilómetros de extensión avanzando por
dichos drenajes e incluso por las cabeceras del Rio Blanco y del Guacaica,
vecinos a Manizales de conformidad con el mapa anexo, consecuencia ello de una
erupción importante en volumen dado que la columna eruptiva de dicho volcán,
por su mayor coeficiente explosivo en comparación con el Ruiz y el Tolima,
tiende al colapso como también lo haría una erupción del Cerro Machín vecino a
Cajamarca. Para información del lector, mientras Herveo está localizado a 14,2
km, el centro de Manizales se encuentra ubicado a 25 km y la Enea a 20 km, de
Cerro Bravo.
* Profesor Universidad Nacional de Colombia. http://galeon.com/manualgeo [Revista Eje 21. Manizales, 215-05-24] Imagen: Amenazas por Flujos Piroclásticos de Cerro Bravo. CRET del Tolima. Alberto Núñez T. Fuente, Mapa de Amenazas de Cerro Bravo, Ingeominas (1999).
Relacionados:
Desafíos del Complejo Volcánico Ruiz – Tolima. http://www.bdigital.unal.edu.co/9484/
Gestión del riesgo en Manizales https://godues.wordpress.com/2012/06/21/gestion-del-riesgo-en-manizales/
La amenaza volcánica de Cerro Bravo. http://www.bdigital.unal.edu.co/9513/